EL JUEGO DE MAUTHNER
Conté este juego en el weblog Las alas de Ícaro. Copio aquí el texto
"Búsquese en un diccionario manual cualquiera una palabra, mientras más corriente mejor, y se podrá seguir, por ejemplo, en la parte alemán-francés, la evolución etimológica en alemán, y en la parte francés-alemán la evolución en francés; y ver claramente después, con la comparación de ambas historias etimológicas, lo casual de este proceso" (Contribuciones a una crítica del lenguaje , 143).
Es decir se coge una palabra que exista en dos idiomas y se ve su evolución etimológica, lo que probablemente dará resultados sorprendentes. Quien quiera jugar, será bien recibido en este juego que parece desmontar, me temo, las teorías de los filoetimólogos (los filósofos que buscan en la etimología la razón de las cosas).
24 de abril de 2004
Con lo de los filoetimólogos me refería a que hay muchos filósofos que piensan que las cosas se pueden explicar conociendo el origen de la palabra que designa esa cosa. Aunque es cierto que en muchas ocasiones el origen de una palabra ayuda a comprender muchas cosas, esta es una de esas típicas verdades que se han convertido en errores porque son llevadas al extremo y se quieren aplicar a todas las cosas. Que yo sepa, el primer filoetimólogo, el primero que usó la etimología para demostrar y explicar la realidad fue Platón, quien a menudo, dicen los expertos, se inventaba incluso la etimología de las palabras para así demostrar mejor su tesis.
Entre los filoetimólogos posteriores, creo que hay dos escuelas principales: la que considera que el idioma que esconde la realidad es el griego y quienes se inclinan por el alemán. Sé también que al parecer algunos pensadores árabes aseguran que en árabe no se puede decir nada falso por la misma esencia del lenguaje árabe, lo que resulta muy difícil de creer.
Naturalmente, los filoetimólogos más sofisticados seguramente son los estudiosos de la Cábala y los escritores talmúdicos, que encontraban en cada palabra, frase y letra uno o varios sentidos ocultos. Hace años escribí un cuento que trataba de esto: La Nueva Teología.
En el primer comentario pongo un ejemplo que quizá ayude a entender el juego de Mauthner.
Steven Pinker Noam Chomsky
